La imposibilidad de llevar a cabo una conversación real con Milan Kundera, me ha obligado a imaginar las preguntas que podría realizarle basándome en sus propios escritos. Para ello utilizo las palabras del autor obtenidas de sus libros: “El arte de la novela” y “El telón – ensayo en siete partes”.
De todas formas sirva como advertencia las siguientes palabras dichas por el propio autor: «Salvo los diálogos, coredactados por mí y acompañados de mi copyright. Todo comentario mío de segunda mano debe ser considerado como falso». En este caso solo me he permitido escribir nexos de unión para que las respuestas tengan correlación, cierto sentido y cierto ritmo de conversación, pero las palabras entre comillas son citadas textualmente según aparecen en sus escritos.
De todas formas sirva como advertencia las siguientes palabras dichas por el propio autor: «Salvo los diálogos, coredactados por mí y acompañados de mi copyright. Todo comentario mío de segunda mano debe ser considerado como falso». En este caso solo me he permitido escribir nexos de unión para que las respuestas tengan correlación, cierto sentido y cierto ritmo de conversación, pero las palabras entre comillas son citadas textualmente según aparecen en sus escritos.

¿Qué es para usted la novela? ¿Cree que alguna vez desaparecerá en el olvido?
«Descubrir lo que sólo una novela puede descubrir es la única razón de ser de una novela. La novela que no descubre una parte hasta entonces desconocida de la existencia es inmoral. El conocimiento es la única moral de la novela». «El espíritu de la novela es el espíritu de la complejidad. Cada novela dice al lector: “Las cosas son más complicadas de lo que tú crees”. Esa es la verdad eterna de la novela».
Creo que «Si la novela debe realmente desaparecer» será «porque se encuentra en un mundo que ya no es el suyo». Y en el caso de «cómo se muere la novela: no desaparece, sale fuera de su historia. Su muerte se produce pues en forma suave, desapercibida, y no escandaliza a nadie». Su epitafio será «no descubrir nada». Pero «¿La existencia de la novela no es hoy más necesaria que nunca?».
¿Qué debe aporta la novela a la vida?
Escribo «En La insoportable levedad del ser: “La novela no es una confesión del autor, sino una exploración de lo que es la vida humana en la trampa en que hoy se ha convertido el mundo”. Trampa: nacemos sin haberlo pedido, encerrados en un cuerpo que no hemos elegido y destinados a morir». Y a la trampa hay que unir la «Inexperiencia. Se nace una sola vez, nunca se podrá volver a empezar otra vida con las experiencias de la vida precedente. Los viejos son niños inocentes de su vejez. La tierra del hombre es el planeta de la inexperiencia». La novela debe descubrir que «No hay iniciativa, invención, libertad de acción; solamente hay órdenes y reglas: es el mundo de la obediencia». «Es el mundo en que los gestos se han vuelto mecánicos y en el que las gentes no conocen el sentido de lo que hacen».
¿Cuál es la figura actual del escritor?
«El novelista, según Flaubert, es aquel que quiere desaparecer tras su obra. Desaparecer tras su obra quiere decir renunciar al papel de hombre público. Son los medios de comunicación quienes hacen des-aparecer la obra tras la imagen del autor. Prestándose al papel de hombre público, el novelista pone en peligro su obra». «Todos los auténticos novelistas están a la escucha de esa sabiduría suprapersonal, lo cual explica que las grandes novelas sean siempre un poco más inteligentes que sus autores. Los novelistas que son más inteligentes que sus obras deberían cambiar de oficio».
Fuentes:
“El arte de la novela” de Milan Kundera, editorial Tusquets
“El telón – ensayo en siete partes” de Milan Kundera, editorial Tusquets.
“El telón – ensayo en siete partes” de Milan Kundera, editorial Tusquets.
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